| Manu Chao a lápiz por la artista argentina Belén Desmarchelier |
La Semana Santa es un acontecimiento, una
conmemoración que paraliza la vida social, económica y política del país, mas
no la cultural. Cada dos años y desde 1988 el Festival Iberoamericano de Teatro
le da un tono carnavalesco a la Semana Mayor, como si no lo fueran ya las
procesiones y las hordas de católicos corriendo despavoridos en dos direcciones
precisas: el descanso y la iglesia. Precisamente en ese primer año del festival
se le ocurrió a la genial y fallecida Fanny Mickey traerse la obra más polémica
a nivel iberoamericano: Teledeum, del
grupo brasileño Ornitorrinco. Bajo la dirección de Caca Rosset, la puesta en
escena es una desenfadada crítica a los medios y su mejor excusa es la
transmisión de una ceremonia litúrgica; dadas las condiciones, empiezan a
desfilar una serie de jerarcas
eclesiásticos mostrados como seres comunes y silvestres, hasta vulgares si se
quiere. Como consecuencia de la presentación de tan desfachatado grupo con obra
tan agresiva en plena semana de Pasión, se produjo un virulento ataque de las
autoridades católicas, la mayoría de ellos octogenarios radicales
irreductibles.

.jpg)